Entrevistas a prostitutas prostitutas con clientes

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Todo el mundo tiene que ser libre. Pero he conocido a muchas mujeres rumanas que sí lo han vivido. Y estaba viviendo en unos pisos de aquí de Gava, un piso muy pequeño y el dueño era de su jefe. Ahora ya hace mucho que no sé nada de ella. Eso no se sabe. Cobramos cada lunes y mira por ejemplo la semana pasada cobre euros. Y a veces he cobrado Eso depende de la clientela, si hay mucha o poca. Bueno yo no le llamo así, yo le digo Joselito o jefe.

Pero sí lo tengo. El es el que nos dice donde nos tenemos que colocar y nos protege. Nos quiere a todas como a sus niñas. Pero mucho sí que debe de ganar. No me piden muchas cosas raras, simplemente que se la chupe, le haga una buena paja con las manos y con otras cosas. Normalmente los clientes son hombres. Aunque no descarto que alguna vez viniera una mujer, porque me gustaría tener relaciones sexuales con una mujer, como yo.

Normalmente son hombres entre 50 y 60 años, casados. Y a veces han venido chicos muy jóvenes. Mira que gracioso, un señor mayor viene cada noche con su coche. Viene de trabajar y pasa por esta calle, y se para a darme dos besos y solo por eso el hombre me da 20 euros, y estamos un rato hablando y se va. Es un encanto de señor. Sí, cuando el hombre que estaba loco me pegó y me insultó, yo creía que me iba a matar.

Pero luego no pasó nada. Consciente creo que no. Yo no intento pensar en esos temas. También nos fijamos mucho en los clientes.

Si vemos algo raro, nuestro José no nos deja seguir adelante con la negociación. Pero nunca me preocupan las enfermedades ya que, no soy muy consciente de ellas y al no pensar y llevar una vida sana, no me preocupa en nada de eso. Yo normalmente me tomo la píldora, pero los clientes se ponen los condones, porque ellos no se fían de nosotras. Aunque a veces me da mucha rabia, y me gustaría usar los dos condones a la vez, el suyo y el mío.

Pero ellos son los que pagan y ellos mandan. Pues no tengo ni idea. Porque al cliente no le pedimos el DNI risas esto no es una discoteca risas. Yo creo que alguno… pero no sabría decírtelo. Trabajo como otro cualquiera para ganarse la vida. Pues ahora mismo… no se.

Lucrativo para muchas personas, pero para otras no tanto. Porque no lo pienso mucho. Entro en el coche, hago mi trabajo lo mejor que puedo. Y normalmente los clientes son amables y van de buen rollo. Y si es un jovencito mucho mejor sonrisa. Ahora hablo por mi, que soy mujer y yo creo que lo que tengo ahora, mi casa, mi hijo que tiene sus estudios, mi coche, mis inversiones pequeñas que tengo por ahí.

Siendo mujer separada, he luchado como nadie para conseguir lo mejor para mis hijos, para que el día de mañana en que yo no esté puedan salir adelante. Yo creo que todas las mujeres, aunque no sean prostitutas, tenemos los mismos problemas.

Un violador subnormal tanto puede atacar a una prostituta como a una camarera. También el frío o el calor risas. Pero nunca me ha pasado nada con ellos. Risas no se… contestarte a esta pregunta, lo siento. No tiene derecho a exigir nada y no es mi posición consentir la misoginia de nadie. Durante esos comienzos me sentía con muchas ganas de trabajar, había descubierto un mundo nuevo que me gustaba mucho y me lamentaba no haber empezado antes.

Supongo que lo descubro haciendo activismo en la ONG de derechos animales. En ese momento tenía 19 y para mí fueron muy importantes esos años en mi vida. El feminismo empieza calando primero en mi relación conmigo misma y luego con mis ex parejas. Me empiezo a dar cuenta del origen de las inseguridades que tengo con mi cuerpo y empiezo a detectar que las relaciones que había tenido eran tóxicas.

En mi trabajo el feminismo es una herramienta fundamental para poder trabajar en condiciones éticas. Como he dicho antes, no es aceptable que un hombre se crea con derecho a abusar de ti porque te esté pagando.

Leyendo a compañeras feministas y trabajadoras sexuales es cuando empiezo a declararme como sujeto de derecho con capacidad de decidir libremente sobre mi cuerpo y mi sexualidad y no dejar que me cosifiquen o me quieran tratar como un trozo de carne en venta.

He visto una sororidad increíble entre mis compañeras y muchísima fuerza como mujeres siendo una minoría discriminada. El trabajo sexual necesita al feminismo, y el feminismo necesita a las trabajadoras sexuales. Hemos leído que eres muy selectiva en cuanto a clientes se refiere. Que pones normas para el disfrute mutuo y descartas si esa persona no te transmite confianza. La prostitución sin relaciones pactadas no es prostitución.

Todas elegimos a nuestros clientes y todas tenemos normas. Cuando alguien es forzada a aceptar clientes que no quiere estamos hablando de explotación laboral, trata o violaciones, y eso es delito.

Cuando una mujer acepta clientes que no quiere porque la alternativa es no pagar el alquiler, estamos hablando de casos de vulnerabilidad extrema en un sistema que no aporta soluciones a la pobreza, y esto recordemos que también pasa en otros trabajos como el sector doméstico, la agricultura o la construcción. Las putas empoderadas no somos una excepción. Es bien sabido que dentro del movimiento feminista hay un debate interno acerca de la prostitución. Por ejemplo, Beatriz Gimeno dice: Se puede decir exactamente lo mismo del matrimonio heterosexual.

Pero de la misma manera que la historia demuestra que el matrimonio ha evolucionado y ya no es exclusivamente una unión en donde el hombre adquiere dominio absoluto sobre su esposa, con la prostitución pasa lo mismo. Pueden existir relaciones éticas entre putas y clientes. El problema no es la prostitución, igual que no lo es el matrimonio, el problema es el machismo y se puede trabajar contra ello sin necesidad de silenciar las voces de todas las prostitutas que pedimos derechos.

Dicho en otras palabras. No creo que el sexo tenga que ser un derecho que estemos obligados a dar para asegurarnos que todos puedan conseguirlo, esto es contrario a las libertades personales.

Las prostitutas decidimos poner otro tipo de condiciones, igual de legítimas. En relación a la pregunta anterior. Todos los trabajos nacen desde una relación de poder desigual en el momento en el que alguien necesita dinero. Creo que la prostitución puede existir con condiciones éticas, tanto como en el resto de trabajos.

El problema es que la situación actual nos hace terriblemente vulnerables a todo tipo de violencia y explotación que en muchos casos ni siquiera tienes capacidad de denunciar. Me parece fundamental entender que en el feminismo formamos parte las trabajadoras sexuales, las agresiones a las putas, son agresiones a todas las mujeres.

Muchas veces leo, por parte de feministas, relatos brutales de hombres abusando de prostitutas y me quedo horrorizada con la normalización que se hace de esas agresiones. Nuestro trabajo no es ser sumisas frente a hombres misóginos. No tengo ninguna duda de ello.

En un mundo en donde el cuerpo es el objeto de consumo. Una de mis inseguridades al comenzar a trabajar era no sentirme lo suficientemente atractiva para poder ser puta. Hasta cierto punto me he dado cuenta que eso no es así aunque sí creo que es un trabajo que exige un grado de feminización. Puede que yo no me maquille, ni use tacones, y me de igual cuanto peso, pero aun así tengo que depilarme y controlar mi vestuario.

Sé que si no lo hiciera tendría menos clientes. De alguna forma todos estamos condicionados como clase obrera a retribuciones injustas, jornadas laborales desmedidas y un compendio de problemas que nacen de un sistema productivo injusto.

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Viene de trabajar y pasa por esta calle, y se para a darme dos besos y solo por eso el hombre me da 20 euros, y estamos un rato hablando y se va. Soy prostituta porque es el trabajo que mejor se ajusta a mi identidad y mis intereses. Sí, el primer contacto es por correo pero luego te pediré hablar antes de la cita. Sigue leyendo haciendo click aquí. A las 6 de la mañana paramos, o hay a veces que plegamos a las 7, depende de cómo vaya la noche. entrevistas a prostitutas prostitutas con clientes

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Un servicio íntimo con conexión sexual y humana. En parte por nuestro bienestar, porque mejor que ofrezcas a un cliente dos horas de hablar a que te abras de patas.

Eso también es muy importante. Tengo autonomía, tengo independencia económica y me deja tiempo libre para hacer otras cosas. En el texto que escribiste describiendo tus relaciones con los clientes había comentarios de gente que no se creía que todo fuera así de agradable. Choca mucho con la visión que ellos tienen de la vida y hay gente a la que eso le molesta. Voy a citar un comentario de los muchos similares que te dejan: Hay tantas cosas mal en ese comentario Hago lo que quiero hacer, es como si dijera: Porque ahí nadie hace ese tipo de discurso.

No lo vendo, es una herramienta. Han decidido que es una opción mejor que otras. Eso ya te genera relación. También por haberme acercado a asociaciones. Estar activa en redes sociales diciendo que soy puta también ayuda, aunque lo de estar en redes no es algo que necesite personalmente. En el sentido de que antes era un trabajo oculto, considerado denigrante, y a raíz de figuras como Sasha Grey, Stoya , o aquí en España, Amarna Miller , se ve que son personas independientes, con inquietudes, que no se esconden.

He analizado mucho por qué el porno antes era algo horrible y ahora no lo es tanto. Es por figuras como ellas, por el trabajo que han hecho de visibilizar y profundizar en su persona: Soy todas estas cosas y elijo hacer porno porque me da la gana". Creo que con la prostitución también puede pasar, porque las putas jóvenes empiezan a no querer tener una doble vida, quieren hablar en primera persona, no que hablen otros por ellas. También no tener prejuicios con el sexo, conocerte a ti misma y ser honesta contigo misma.

Y sobre todo, tener una estrategia, tomar decisiones proactivas e inteligentes. Hay que tener un poco de mentalidad emprendedora. En tu blog contaste que el primer cliente fue muy bien. Fue difícil antes de empezar, estaba en plan "puede pasar esto, puede pasar esto otro Puse el anuncio y me empezó a llamar muchísima gente.

Sentía bastante inseguridad y pasaron días antes de empezar realmente a trabajar. Lo difícil fue superar mis miedos. Un eufemismo que se suele utilizar al hablar de prostitución es "vender su cuerpo". Porque todo el mundo trabaja con su cuerpo. Ahí nadie hace ese tipo de discurso. Mi cuerpo no son los genitales, mi cuerpo es toda yo, y uso mi cuerpo y mi cabeza en el trabajo como cualquier otra persona. Un servicio íntimo con conexión sexual y humana.

Dos personas iguales que quieren compartir un momento agradable sin presiones y sin culpa. Se produce un contexto de cercanía, teniendo claro que soy una persona, no una cosa para que te la folles. El problema es que la gente que empieza a prostituirse lo hace de forma precipitada por estar en una situación de necesidad.

Haces muchas referencias a que proporcionas "un espacio seguro". Esto no es "el cliente siempre tiene la razón". No, hago muchos filtros porque soy consciente de que no todas las personas que acuden a la prostitución tienen esta idea de las relaciones.

Hablemos del filtro de clientes. He notado que antes tenías en la web el teléfono y ahora lo has quitado. Que llevo dos años trabajando y me he dado cuenta de que me llama mucho idiota.

Tengo poca paciencia con cierto tipo de gente. Cuando pones tu teléfono en internet te llama mucha gente que solo ve tus fotos, el teléfono y te dicen: Ahora pido que me contacten por escrito y eso es muy diferente: Sí, el primer contacto es por correo pero luego te pediré hablar antes de la cita.

Quiero escuchar tu voz y asegurarme de que lo tenemos todo claro. Y cuando me he equivocado, ya tenía dudas de antes.

Doy pie a que compartan lo que para ellos sea importante. Si alguien quiere algo especial me lo dice y veré si me apetece o no. Para mí es importante fijar el día y la hora, que tengan claro que va a ser todo con preservativo y que tengan claras las tarifas. Los precios suben si se incluye en la cita salir a comer o acompañamiento a cualquier evento. Una noche entera son 1.

Lo he pensado, pero ahora mismo no me interesa mucho. A mí me gusta tener mi espacio y mi tiempo, no quiero hacer servicios que me condicionen tanto. Pero sí que es importante para mí tener al menos un día libre, que suelen ser los lunes. Que pones normas para el disfrute mutuo y descartas si esa persona no te transmite confianza.

La prostitución sin relaciones pactadas no es prostitución. Todas elegimos a nuestros clientes y todas tenemos normas. Cuando alguien es forzada a aceptar clientes que no quiere estamos hablando de explotación laboral, trata o violaciones, y eso es delito.

Cuando una mujer acepta clientes que no quiere porque la alternativa es no pagar el alquiler, estamos hablando de casos de vulnerabilidad extrema en un sistema que no aporta soluciones a la pobreza, y esto recordemos que también pasa en otros trabajos como el sector doméstico, la agricultura o la construcción.

Las putas empoderadas no somos una excepción. Es bien sabido que dentro del movimiento feminista hay un debate interno acerca de la prostitución.

Por ejemplo, Beatriz Gimeno dice: Se puede decir exactamente lo mismo del matrimonio heterosexual. Pero de la misma manera que la historia demuestra que el matrimonio ha evolucionado y ya no es exclusivamente una unión en donde el hombre adquiere dominio absoluto sobre su esposa, con la prostitución pasa lo mismo.

Pueden existir relaciones éticas entre putas y clientes. El problema no es la prostitución, igual que no lo es el matrimonio, el problema es el machismo y se puede trabajar contra ello sin necesidad de silenciar las voces de todas las prostitutas que pedimos derechos. Dicho en otras palabras. No creo que el sexo tenga que ser un derecho que estemos obligados a dar para asegurarnos que todos puedan conseguirlo, esto es contrario a las libertades personales. Las prostitutas decidimos poner otro tipo de condiciones, igual de legítimas.

En relación a la pregunta anterior. Todos los trabajos nacen desde una relación de poder desigual en el momento en el que alguien necesita dinero. Creo que la prostitución puede existir con condiciones éticas, tanto como en el resto de trabajos. El problema es que la situación actual nos hace terriblemente vulnerables a todo tipo de violencia y explotación que en muchos casos ni siquiera tienes capacidad de denunciar.

Me parece fundamental entender que en el feminismo formamos parte las trabajadoras sexuales, las agresiones a las putas, son agresiones a todas las mujeres. Muchas veces leo, por parte de feministas, relatos brutales de hombres abusando de prostitutas y me quedo horrorizada con la normalización que se hace de esas agresiones. Nuestro trabajo no es ser sumisas frente a hombres misóginos. No tengo ninguna duda de ello. En un mundo en donde el cuerpo es el objeto de consumo. Una de mis inseguridades al comenzar a trabajar era no sentirme lo suficientemente atractiva para poder ser puta.

Hasta cierto punto me he dado cuenta que eso no es así aunque sí creo que es un trabajo que exige un grado de feminización. Puede que yo no me maquille, ni use tacones, y me de igual cuanto peso, pero aun así tengo que depilarme y controlar mi vestuario.

O de tu tipo de cuerpo. No van a ofrecer lo mismo que yo porque no va acorde ni a su cuerpo ni a su personalidad. Mi casa por ejemplo no es de alto standing pero sí que tiene un cliente de dinero, educado, culto. No acepta borrachos, no acepta drogadictos.

Toda esa gente queda fuera. Al principio de la entrevista, Ana ha dicho algo que me ha dejado pensando: Ella ha accedido a una educación superior, igual que yo, y ninguna hemos encontrado un puesto en nuestro campo que nos pague todas las facturas.

Tenemos la misma edad y ambas sabemos lo que es ser curritas precarias. Y es aquí cuando me doy cuenta de lo mucho que nos parecemos, de que vivimos la misma realidad económica y social Quien ha estado traumatizado sexualmente o quien ha llevado una mala vida.

Lo que me contaba la otra chica del artículo: No, yo no necesito autodestruirme, yo necesito cosas muy buenas en mi vida. Necesito cosas de calidad. Necesito un buen sueldo, no necesito que me sigan jodiendo. Estoy estudiando y no puedo encontrar una trabajo digno por la situación que hay en España, y creo que cuando acabe mis estudios seguiré sin encontrarlo.

Necesito algo que no me machaque. Y que me permita hacer de todo. Yo no me he metido ahí por temas de autodestrucción. Me he metido por elección, por tener mi propia calidad. La gente con la que yo hablo, que ha sufrido en la vida, no son tontas. Vives en tu casa, tienes tus estudios y eres muy happy de la vida.

La gente que hemos pasado por verdaderas mierdas sabemos buscar y movernos mucho, y no tenemos tapujos. A mí no me importa meterme a puta. Ya he vivido tanta mierda que me da igual. Eso sí, desde la educación. Cuando me metí en este sitio, sabía dónde me metía.

Quiero que aquí se me respete, quiero que si yo digo que no sea no, y que si yo me quiero salir, me salgo, y que si quiero cobrar esto cobre esto y no menos ". Mi jefa, por suerte, me dijo:

Mi perfil, por ejemplo, es de cariñosa, ofrezco mucho amor, ternura, te escucho El porno feminista existe puesto que hay productoras que trabajan en condiciones laborales éticas, en donde la mujer es un sujeto activo en la relación, en donde se incluye diversidad en deseos, cuerpos, géneros o sexualidades. Puedes legalizar la prostitución Madison Blanton Thursday, 02 February Y sobre todo, tener una estrategia, tomar decisiones proactivas e inteligentes. This website uses cookies.

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